• Louise Hay nació en Los ÁngelesCalifornia, el 8 de octubre de 1926.

    Sus padres se divorciaron cuando apenas contaba con un año y medio. A partir de ese momento, la madre de Louise debió desempeñarse como empleada doméstica para mantener su hogar, y su hija quedó a cargo de una familia amiga.

    Posteriormente, su madre volvió a contraer matrimonio, esta vez con un hombre violento criado en Europa, y tuvo otra hija.

    Su infancia estuvo marcada por la pobreza, la inestabilidad y los abusos físicos. Cuando Louise cumplió cinco años, fue violada por un vecino alcohólico, el cual recibió 15 años de prisión.

    Louise Hay luego recordaría: «… como a mí me repitieron insistentemente que “la culpa era mía”, me pasé muchos años temiendo que cuando lo dejaran en libertad vendría a vengarse de mí por haber tenido la maldad de enviarlo a la cárcel».

    Apenas cumplidos los 10 años, su padrastro comenzó a maltratarla físicamente y abusar sexualmente de ella. Louise decidió huir de su casa y comenzar a trabajar como camarera.

    Se entregaba sexualmente a aquel que le demostrara un poco de atención, motivo por el cual quedó embarazada con 16 años y, al dar a luz, dio en adopción a su bebé a una pareja sin hijos. En 1950, regresó a su casa para llevarse consigo a su madre y buscarle un empleo como encargada de la limpieza en un pequeño hotel.

     

    Poco después, se asentó con una amiga en Chicago, donde cumplió labores domésticas hasta que obtuvo un trabajo como modelo de alta costura en Nueva York, donde  conoció a un empresario inglés, Andrew Hay, con el que se casó en 1954. Su relación le permitió desarrollar su carácter social en múltiples eventos presidenciales y de la realeza. Tras 14 años de matrimonio, su esposo la abandonó por otra mujer. «Fue precisamente cuando yo estaba empezando a creer que las cosas buenas podían ser duraderas. Sí, fue un golpe aplastante. Pero el tiempo pasa, y sobreviví», relató.

    Louise Hay jamás volvió a contraer matrimonio.

    En 1970, para sobrellevar su baja autoestima, comenzó a inclinarse por prácticas espirituales tales como la meditación trascendental y asistió regularmente a los servicios dominicales, reuniones y clases de la Ciencia de la Mente, donde interiorizo que «los pensamientos y las palabras son creadoras de nuestra vida, que cada uno es responsable de sus propias experiencias y que puede cambiar su .

    De regreso a Nueva York, continuó con los cursos de formación de practicantes de Ciencia de la Mente y participó activamente en actividades sociales. Varios años después estuvo analizando las dolencias y problemas de sus clientes, comenzó a relacionar y estudiar las causas psicológicas y espirituales con la aparición de las enfermedades, lo que la llevó a realizar una guía referencial que detallaba las causas mentales de las dolencias físicas. Fue así como en 1976 publicó Sane su cuerpo, una lista de causas metafísicas de enfermedades con pautas de pensamientos positivos para revertir las patologías que fue traducido a 25 idiomas. A partir de entonces, comenzó a dar conferencias y clases a lo largo de Estados Unidos.

    Louise decía, que «la aceptación de uno mismo resuelve cualquier tipo de problema». Incluso, comprobó que cuando sus clientes comenzaban a apreciarse y respetarse a sí mismos, el problema por el que habían acudido a ella desaparecía práctica o totalmente.

     

    Posteriormente, Hay fue diagnosticada con cáncer de vagina, experiencia sobre la cual comentó: «Como a cualquiera que acaban de decirle que tiene cáncer, fui presa de un pánico total». En su opinión, el cáncer solamente era la manifestación externa de un profundo resentimiento que «devoraba» el cuerpo, por lo que decidió no operarse ni someterse a ningún tratamiento médico y convenció a su médico de posponer la operación durante tres meses.

    Louise Hay se sometió a tratamientos naturales como la reflexoterapia y la terapia del colon, realizó una dieta específica para liberar toxinas y acudió a un psicoterapeuta especialista en expresar la rabia.

    Averiguó cómo había sido el pasado de sus padres —consideraba que todos son «víctimas de víctimas»— y descubrió que ellos también habían sido maltratados de pequeños, por lo que llevó a cabo un trabajo personal para liberarse del resentimiento que albergaba hacia las personas que abusaron de ella y la maltrataron de pequeña, especialmente su padrastro, su vecino y su madre, hasta que pudo sentir compasión por ellos.

     

    La palabra «incurable», tan aterradora para tantas personas, para mí significa que esa dolencia, no se puede curar por medios externos, y que para encontrarle curación debemos ir hacia adentro. Si yo me hacía operar para librarme del cáncer, pero no me liberaba del modelo mental que lo había creado, los médicos no harían otra cosa que seguir cortándole pedazos a Louise hasta que ya no les quedara más Louise para cortar. Y esa idea no me gustaba.

    Louise Hay

    Seis meses después de empezar su propia curación, el médico le confirmó que el cáncer había desaparecido completamente, sin haber recibido tratamiento de quimioterapia o cirugía.

    Gracias al enorme éxito de su libro, comienza una compañía editora propia, HAYHOUSE, que comenzó como una pequeña aventura en el rellano de su casa, vendiendo más de diez millones de libros y cintas.

    Louise Hay también estableció la Fundación Hay y el Fondo de Caridad de Louise Hay, organizaciones sin fines de lucro que apoyan a varias organizaciones diversas, incluyendo aquellas que tratan con el SIDA, mujeres golpeadas y otros individuos desventajados en nuestra sociedad. En 1985, Louise Hay comenzó su grupo de contención famoso, The Hayride, con seis hombres diagnosticados con SIDA. Alrededor de 1988, el grupo se había convertido en una reunión semana de 800 personas y se había mudado a un auditorio en Santa Mónica. Una vez más Louise Hay había comenzado un movimiento de amor y contención, mucho antes de que la gente comenzara a usar cintas rojas en sus solapas. Fue durante este tiempo que escribió el libro SIDA: Un acercamiento positivo, basado en sus experiencias con este grupo poderoso.

    Hoy con 89 años sigue VIVIENDO y haciendo vivir!