• SOL en ACUARIO
    Decimos que alguien goza de las particularidades del signo Acuario, cuando en el momento de su nacimiento el sol transita por esta constelación.
    Acuario pertenece al undécimo signo del zodíaco constituido y por ende le corresponde la casa XI del mapa natal. Y, además también es el segundo signo del elemento Aire, del mundo de formaciones pero con energía interiorizadora (centrípeta), lo que lo coloca en el puesto octavo del zodíaco constituyente, es decir, por un lado es Vav y por otro también es He, según la Astrología Kabbalística. Está representado por dos planetas, Saturno y Urano, éste último su regente moderno y le corresponde tanto la esfera de Binah como la de Hochmah. Es pues, el rompedor de los convencionalismos, puesto que ya los conoce.
    La persona acuariana viene a aprender que la fraternidad universal, no es la que nace de una misma sangre, sino la que procede de un mismo linaje espiritual, es decir, la amistad. Descubre pues que somos una especie de red invisible que lo relaciona todo y que toda la raza humana en su conjunto está conectada.
    Su programa es encontrar a personas que se ajusten a sus ideales para mejorar la convivencia entre todos, pues se siente, “ciudadano del mundo”.
    Urano, uno de sus planetas regente, le imprimirá sed de libertad, creatividad, originalidad, le necesidad de romper moldes…mientras Saturno, su otro planeta, lo empujará a cristalizar en el mundo físico todas sus creaciones mentales. Ambos planetas nos hablan de una mente intelectual, innovadora y muy adelantada quizás al tiempo donde vive, lo cual puede llevar a la incomprensión. Es por ello que a veces sea tachado de “loco” o de “raro”.
    Y es que es tanto lo que debe contemplar que la realidad pareciera desaparecer a su alrededor, absorto como está en los procesos internos de todas las cosas.
    Su reto consiste en superar los convencionalismos, y romperlos, para hacer progresar a la sociedad.

    ASTROCONOCIMIENTO (Astrología Kabbalística)
    Inma Vázquez