• Retiro de Verano 26-27-28 junio 2015
    Viaje a Ítaca

     Si vas a emprender el viaje hacia ítaca
    pide que tu camino sea largo,
    rico en experiencia, en conocimiento.
    A Lestrigones y a Cíclopes,
    o al airado Poseidón nunca temas,
    no hallarás tales seres en tu ruta
    si alto es tu pensamiento y limpia
    la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
    A Lestrigones ni a Cíclopes,
    ni al fiero Poseidón hallarás nunca,
    si no los llevas dentro de tu alma,
    si no es tu alma quien ante ti los pone.

    Pide que tu camino sea largo.
    Que numerosas sean las mañanas de verano
    en que con placer, felizmente
    arribes a bahías nunca vistas;
    detente en loa emporios de Fenicia
    y adquiere hermosas mercancías,
    madreperlas y coral, y ámbar y ébano,
    perfúmenes deliciosos y diversos,
    cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
    visita muchas ciudades de Egipto
    y con avidez aprende de sus sabios.

    Ten siempre a Itaca en la memoria.
    Llegar allí es tu meta.
    Mas no apresures el viaje.
    Mejor que se extienda largos años;
    y en tu vejez arribes a la isla
    con cuanto hayas ganado en el camino,
    sin esperar que Itaca te enriquezca.
    Itaca te regaló un hermoso viaje.
    Sin ella el camino no hubieras emprendido.
    Mas ninguna otra cosa puede darte.
    Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
    Rico en saber y vida, como has vuelto,
    comprendes ya qué significan las Itacas.
    (Constantino Kavafis, 1863-1933, Poesías completas, XXXII)